La séptima sinfonía

•6 de febrero de 2012 • Dejar un comentario

El ondear del cabello se lleva el recuerdo y lo mezcla con las partículas de basura que bailan en el aire… Es la hora. Pronto asomará tu fantasma por la cornisa. Viene a visitarme cada noche. Se sienta en mi cama, me mira a los ojos y pasados unos minutos se va ansiando que sea mañana a la misma hora. Que curioso el mundo de los muertos… El tiempo funciona de un modo distinto al nuestro, pues no funciona. Allí el tic-tac no ahoga ni las agujas te atraviesan. No desean cosas que no tienen, sino que se preocupan de aguantar las que les quedan, menos la vida… ¿Echan los muertos de menos la vida? Supongo que depende del sentido que le dieron, como todo… Siempre he tenido la estúpida manía de querer ver con más ojos que con los míos. Y la curiosidad mató al gato, que de sus vidas sólo le queda una. Y en esa vida que le queda se preguntará lo mismo que en la anterior… Preguntas sin respuesta…

Nunca supe terminar…

•5 de febrero de 2012 • Dejar un comentario


Lo siento pero no puedo seguir contestando tus llamadas.
Cuando un corazón deja de latir, ¿crees que quedan palabras? Vacías, sin gracia, ni peso, ni nada…
¿Qué fue de mi? Bueno, digamos que dejé de ir sin más… No puedo estar perdida, ¡que tontería! Las cosas que no existen no pueden perderse, ¡¿no es cierto?! Bueno, ese es otro asunto, supongo pero sabes que siempre me gustó darle mil vueltas a las cosas, lo de siempre: nunca sabes que vas a descubrir que no viste antes. ¿Crees que cuando los gusanos deboren mi cuerpo enfermaran? Mi carne putrefacta no será más que nubes tóxicas. Que idea más dulce la de enfermar la cara de la muerte, y que dulce baile de miradas. No se, quizá me pudieron las ganas de volar…

In-decisión

•5 de febrero de 2012 • Dejar un comentario

Como puzzle sin piezas. Como un castillo sin naipes.
¿Dependencia? Gratitud por su presencia.
No hay más que hablar, cuando los silencios dictan,
balancearse sin más en nuestras nubes, solos o acompañados, qué más da.
Labios sellados con hilachos de saliva. Mmm… húmeda esclavitud…
Estocolomo y su síndrome no consiguen que deje de pensar continuamente en mi libertad
y en sus trampas, en las tuyas. Tu dulce cárcel sin cerrojo. Curioso, ¿eh? Presa de un lugar abierto.
El susurrar de la melodía de tu habla. ¡No, no, no! ¡¡NO!! Déjame volar cinco minutos más. Y escapé…

Ven y dame cuerda

•21 de enero de 2012 • Dejar un comentario

Aiiss…. Sí, suspiro. ¡Sí, joder, me maldigo! Por no saber buscar tu calor, sólo anhelarlo… Por no saber mendigar más besos, sólo ansiarlo… Por no saber gritar que te deseo, sin mas deseo que desearte, y sólo quedarse en eso… Y que pena, ¡con lo bonito…! Pero todo lo que va, viene, pero puede regresar…

¿Soy esclava de tus besos o son ellos esclavos de querer secuestrarme?

•13 de enero de 2012 • Dejar un comentario

Nube para dos

•3 de enero de 2012 • Dejar un comentario

En mi nube hay sitio para uno más, porque el tiempo sólo se puede considerar oro si se gasta en compañía… ¿Gasto o inversión? Tu sólo sube..

¡Te están gritando mis ganas!

•2 de enero de 2012 • Dejar un comentario

Si mi boca calla, lee entre las líneas de mi silencio. ¡Te están gritando mis ganas!
Si mis ojos callan, lee cada mílimetro de mi cuerpo. ¡Te están gritando mis ganas!
Cada poro de mi piel suda ganas de ti con esta fricción primaria, fundiéndonos. Estos gemidos no son más que celebraciones.